Ley del Seguro de Desempleo

Publicado por en Domingo, septiembre 15, 2013

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seguro desempleo

El domingo 8 de septiembre el presidente Enrique Peña Nieto presentó la Reforma Hacendaria. Dentro de este paquete de reformas se incluye la Ley de Seguro de Desempleo, con la cual se busca garantizar a los mexicanos una red mínima de protección además de  proveer de herramientas eficaces para fomentar la formalidad y mejorar las condiciones de los trabajadores.

Asimismo, este seguro de desempleo tiene como propósito: 1) sustituir ingresos para ayudar reinserción laboral; 2) crear una red de seguridad social para prever situaciones de pobreza a quienes están desempleados; 3) estabilizar la economía durante recesiones vía la estabilización del consumo; y 4) disminuir la resistencia de los trabajadores a los cambios en su empleo

La iniciativa plantea que la administración y operación del seguro de desempleo estará a cargo del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) y del Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado (ISSSTE). Por ende, para tener derecho al seguro de desempleo los trabajadores, por disposición de ley, deben de estar afiliados al régimen obligatorio de la Ley del IMSS o al régimen obligatorio de la Ley del ISSSTE.

Los requisitos para gozar de esta prestación, que será por un periodo máximo de seis meses y por un monto establecido con base en el promedio de las últimas veinticuatro cotizaciones, son los siguientes:

  • Cotizar al menos veinticuatro meses en un periodo no mayor a treinta y seis meses.
  • Estar desempleado al menos 45 días naturales.
  • No percibir otras transferencias económicas.
  • Acreditar el cumplimiento de los requisitos de los programas de promoción, colocación y capacitación a cargo de la Secretaría del Trabajo y Previsión Social.
  • No haber gozado de la prestación en un periodo mínimo de cinco años.

Por su parte, el Ejecutivo Federal propone un sistema de financiamiento que va a operar mediante recursos obtenidos de la aportación obligatoria de los patrones, siguiendo lo establecido tanto en la  ley del IMSS y en  la Ley del ISSSTE. La subcuenta mixta de vivienda (es decir la contribución del empleador al ahorro para vivienda) pasa a ser del 5% del salario al 2%, para que ese 3% restante se vaya al seguro de desempleo. A su vez,  2% se depositará en la subcuenta mixta de seguro de desempleo y el restante 1% en un Fondo de Solidaridad. En caso de que estos recursos no sean suficientes, el Gobierno Federal, a cargo del Presupuesto de Egresos de la Federación, cubrirá los demás pagos en la cantidad y periodicidad que se establezca.

Cabe resaltar que el Fondo de Solidaridad será administrado por la Secretaría de Hacienda y Crédito Público. Asimismo, esta subcuenta mixta de seguro de desempleo, en caso de no ser usada, podrá utilizarse por los trabajadores para contratar créditos de vivienda del INFONAVIT o FOVISSSTE.

Esta es una interesante propuesta, ya que en varios países se ha incluido este seguro para estabilización macroeconómica y bienestar de los trabajadores. Pero, hay varias cuestiones a tratar:

1.- Estabilidad del consumo. El seguro de desempleo busca ser un apoyo en las restricciones de liquidez que enfrentan los trabajadores al quedar desempleados, así como un estabilizador macroeconómico para las recesiones. Sin embargo, la evidencia empírica muestra que el efecto es debatible; por un lado, hay estudios que sugieren que sin esta prestación el consumo caería de manera importante, pero también hay estudios que señalan que el efecto del seguro de desempleo como estabilizador macroeconómico está sobrestimado.

2.- Busca evitar que aumente la informalidad. Este punto es muy delicado porque, si bien parece haber un consenso respecto al origen y efecto de la informalidad, éste es muy debatible. No obstante, independientemente de este debate, ¿un seguro de desempleo ayudará a promover la formalidad? Mi respuesta es que sí, ya que hay estudios que demuestran que una mayor liquidación permite al trabajador insertarse en un trabajo más adecuado a sus capacidades y minimiza el riesgo de que caiga en informalidad por restricciones de liquidez. Dado que una posible causa de la informalidad son las condiciones de búsqueda de trabajo de los desempleados un mecanismo que le permita suavizar su consumo incentivará a que se pueda colocar en el mercado formal.

3.- Riesgo moral. Steven Levitt plantea en su libro Freakonomics que por cada sistema de incentivos diseñados para resolver un problema, habrá n personas dispuestas a ver como pueden sacar provecho de él. Es cierto, es la naturaleza humana y tenemos que lidiar con ella. Por ello, ¿Este seguro de desempleo presenta demasiados riesgos para que la gente se aproveche de él y lo mal use? Mi respuesta es que no por como está diseñado. Por un lado, no se podrá solicitar éste hasta 45 días hábiles naturales como desempleado; pues se considera que en un periodo  de tiempo tan corto no es factible que el desempleado presente problemas de liquidez. Otro argumento es que se requiere haber cotizado al menos un año en un periodo no mayor a tres, por lo que —aparte de que se trata de un ingreso en lugar de usarlo al estar desempleado se puede utilizar en la subcuenta de vivienda— garantiza que es una persona que tiene un trabajo más o menos estable y que no busca contratarse por periodos cortos de tiempo para después recibir el seguro de desempleo. Asimismo, el hecho de que no se pueda solicitar más de una vez por al menos cinco años, da certeza de que éste es únicamente un mecanismo en casos de emergencia, no un subsidio perverso que permita a algunos obtener dinero sin trabajar.

4.- Financiamiento. Siempre que se implementa alguna prestación o subsidio de algún tipo, la parte fundamentalel el financiamiento. Una parte importante es el hecho de que sean cotizaciones obrero-patronales una vía para financiarla, ya que permite que no se tenga que recurrir a nuevos impuestos, o disminuciones de gastos en otros rubros o cosas por el estilo. El Fondo Solidario, que será administrado por la Secretaría de Hacienda y Crédito Público, no formarán parte del patrimonio del Gobierno Federal y no podrá ser utilizado de una forma distinta a su fin. El mayor problema que  veo es  la parte en la que, si no alcanza con la subcuenta mixta ni el fondo solidario se recurrirá a subsidio del Gobierno Federal, por lo que implicitamente se requiere que un aumento en recaudación y no es convincente que con la propuesta de reforma hacendaria sea suficiente.

Particularmente considero que este seguro de desempleo es un mecanismo necesario y efectivo, pero que el financiamiento puede llegar a representar un problema. Asimismo, la parte es debatible que la propuesta plantee una red mínima de seguridad social para los trabajadores, ya que solo un pequeño sector de la población va a verse beneficiado por este subsidio dada su característica de no universalidad. Por lo que puede resaltar aún más las brechas de desigualdad que existen entre sectores formales y no formales.


Alejandro Gomez Lopez

Estudia economía en la Facultad de Economía de la UNAM. Entre sus principales intereses se encuentra: el sistema financiero, el desarrollo y crecimiento económico y la economía laboral.

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